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La Plata EL DIA 13 de octubre El voto electrónico, una asignatura pendiente para modernizar la política
En las elecciones del próximo 28 de octubre se utilizará el sistema de voto electrónico para los sufragios que emitan los extranjeros que residen en las comunas de San Isidro, Berisso, Vicente López y San Martín. Se trata de un nuevo ensayo de este mecanismo, con la idea de probar su funcionamiento a escala experimental La aplicación del voto electrónico en la provincia de Buenos Aires para los extranjeros ya se aplicó en elecciones pasadas en algunos distritos del interior y en esta ocasión se acordó trasladar la experiencia a comunas del Conurbano con más población, reiterándose además la experiencia en el vecino municipio de Berisso, que ya figuró entre los que estrenaron este mecanismo en comicios anteriores. La reedición de la experiencia resulta auspiciosa porque expresa, al menos, la intención vigente de evaluar ese sistema electoral. Pero al mismo tiempo se nota una demora en su instrumentación real. A esta altura, ya podría votar de esa manera todo el padrón electoral. El mecanismo electrónico de votación fue impulsado fuertemente en la Provincia en 2002 y 2003. En aquel momento era uno de los ejes de la reforma política que incluía otros puntos pero que finalmente no prosperó. Y el propio proyecto del voto electrónico sufrió trabas que no permitieron desarrollarlo más allá de las experiencias con padrones de extranjeros en algunas comunas chicas. No puede menos que lamentarse el hecho de que, hasta ahora, no se haya pasado de estos experimentos acotados. Los países que utilizan el voto electrónico demuestran que se trata de un sistema que otorga máxima transparencia y eficacia a todo el proceso electoral y al escrutinio en particular, eliminando prácticamente toda posibilidad de maniobras en los cómputos, además de la imaginable rapidez. Y resulta también -una vez instalado- más económico que nuestro sistema actual, que exige un complejo y caro diagrama de distribución de las urnas y las boletas de candidatos y su posterior reenvío al centro de escrutinio, además de las jornadas de labor y horas extras que demanda el recuento de votos. Pero dadas las distorsiones que presenta el actual mecanismo electoral en nuestro país -y por supuesto en nuestra provincia-, el sistema del voto electrónico también aportaría correcciones a "vicios" históricos de la política vernácula. Por caso, reduciría al mínimo la necesidad de que los partidos cuenten con fiscales en todas las mesas de votación para frustrar posibles "maniobras" de otras fuerzas con las boletas. Y por otro, eliminaría el famoso arrastre de las cuestionadas -pero nunca modificadas- boletas sábanas, una distorsión de la voluntad estricta del voto de los ciudadanos básicamente vinculada a lo que podría denominarse la cultura política. La gente ha ido dando muestras crecientes, en los comicios de los últimos años, de ir superando -vía el famoso corte de boleta- esa distorsión, pero en ella todavía se apoyan algunos candidatos para conseguir sufragios que no necesariamente obtendrían si no existiera la boleta sábana, porque la tendencia a colocarla entera en el sobre, a partir del interés en votar a uno de todos los candidatos que figuran en la tira, todavía es fuerte. La modalidad del voto electrónico, en la que no existe la sábana, elimina esa cuestión. Establecer el voto electrónico en la Provincia constituiría -como aquí ya ha sido dicho- una valiosa contribución a mejorar el sistema político y sus mecanismos esenciales |
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